lundi, juillet 11, 2005

Toque de queda

Con los cinco sentidos al filo, con el alma en el abismo, con las manos enredadas, con la luna a tus espaldas.


Una camisa holgada me hizo desplegar mis brazos hacia el abismo. Sensación despechada de idolatrada serenidad. Y liviandad. Tobillos flojos, el pelo revuelto, la piel sedosa, los dedos separados. Separada yo también, separada del suelo, sin cable a tierra, sin roce cansado de pies y piedras. Sin dolor, liviana y sonriente.

La humedad de un cuerpo de mujer me hizo perder la calma. Perderme con una camisa holgada pareció una buena idea, sentirme parte del aire, sentirme parte de todo y a la vez no sentir nada, eso es lo que elegí.

Buscaba siempre la vibra, lo que es inerte al olfato, lo que es insensible al tacto. Me reía tanto, me reía mucho. Soñé con la cara de un hombre que lloraba por mí. Soñé que lo rechazaba, esperando siempre un espécimen que jamás va a estar aquí. Desperté sonriendo y, sin embargo, volví a acostarme para seguir soñando.
No logro dar con tu voz, no logro encontrarme a mí misma en tus sueños. Y no logro unirme al suelo, tocar la tierra. Y soy feliz, de repente me doy cuenta que encontré lo que busqué por tanto tiempo. Solo quería ser feliz, ponerme mi camisa holgada y volar sobre el bosque, volar alrededor de mis sueños.

lundi, juillet 04, 2005

# # GRIPE # #

Gripe que te mata, gripe que te encama, gripe que te atrapa, no te suelta y te aplaca

Cama, jarabe, pastillas y un termómetro que marca temperaturas que dan dolor de cabeza.
Tos, gripe y cama.
Reposo... escribe dama, escribe y empuja tu alma al alba.

jeudi, juin 23, 2005

Nexo conector

Sos mi amor del fin del mundo, que me vuelve moribundo con tu piel Tierra del Fuego.



Cuando el cielo busca un gris tornasolado, y tus ojos brillan porque ven mis manos descalzas caminando por tu cuerpo; es en ese mismo instante cuando todo gira igual.
De un igual contra distinto nace una brutalidad, tan humana como el alma, como un puñado de sal. Del tamaño de un botón es el cariño que me falta, del color del arco iris el ardor que hay en mi cara.
Busco blanco, azul, un verde. Tengo rojo, corazón. Las palomas sobrevuelan y en el viento buscan sol. ¡Qué idiotez!, sabés muy bien de mi desagrado, sabés que no me caen bien. Si quisiera cantaría, pero no me siento bien.
Revisando mis bolsillos, di con una monedita. Fui al parque, compré maíz, y sentada, tarde entera, comprendí de la raíz que bajo la vereda quiere salir a la luz.
Hace poco y hace tanto, ¿Qué tiene Buenos Aires de mí? ¿Qué es el pueblo sin los pasos de una pequeña codorniz?.
Hay gaviotas, vuelan alto, busco atenta una lombriz. La fritura de mis manos no cree querer estar más allí. Y los sesos disimulan la picazón del frío, del agua, del viento. Y los árboles bailan, de reojo yo los vi.
Fui un momento. A solas con el mar salado, frío, asesino y hermoso. Condenado del sur, condenado de belleza. Frutos de primavera que se acercarán tan pronto que no te darás cuenta.
Y si el cielo, el que nos une, otra vez se pone gris, ya no me preocupo. Sé que va a hacer frío, sé que mis guantes van a estar escarchados en breve. Sé del bosque, sé del viento, de la nieve, las palomas, del blanco puro del suelo. Y las nubes, de un cielo que en algún lugar está uniéndome nuevamente a la raíz de ese árbol maltrecho que no conoce la danza del viento.

mercredi, juin 22, 2005

Hoy no

No te quiero buscar, porque no te quiero encontrar. Y si no te encuentro no me voy a poner mal [porque no voy a estar buscándote].
No voy a evitarte, sólo voy a esquivarte. No quiero lastimarte, ni tampoco lastimarme.
Tengo la piel cruda, caliente.
No quiero que vuelvas a ponerte esa corbata. Ya no me impresiona más tu estilo de hombre elegante. No me interesa que difames por ahí las cosas que te digo. No me interesa que las medias no te combinen con la corbata. Tu corbata es horrible, sabelo. Tu corbata es corbata de amargura, de perdición, de vicio y comezón.
Y aunque hoy me quieras contar los cuentos más perversos de la historia, no quiero escucharte. No puedo detenerme a pensar en tus patrañas, en tus mentiras, en tus metáforas absurdas con olor a bacalao. No tengo ya interés en remontarme a realidades inexistentes a bordo de tu barco de sueños no alcanzados. Se me acaba el tiempo, y la paciencia.

mardi, juin 07, 2005

No te invito

La tetera es de porcelana, pero no se ve... yo no sé por qué.



Con vos al fin del mundo. Y me pregunto, ¿Si del fin del mundo vengo, tengo que llevarte a mi casa?. Madre dijo una vez que no debo hablar con extraños; aunque debo admitir que lo he hecho en más de una oportunidad.
¿Seré castigada por alguien?... No lo creo.

¿Estamos invitados a tomar el té?

vendredi, mai 20, 2005

Hoy si

Hoy si, mon amour...

Hago de cuenta que no te escucho, hoy no. Hoy vos con tus soledades y yo con las mías. No me preguntes, no me atosigues con tus palabras de sable dorado. Hoy no quiero que mi sangre despreciada por tu sable dorado se desperdicie en la sucia vereda que caminamos.
Basta, hoy dije basta. Basta hasta un día no estipulado. Hoy decido yo, hasta que me canse, hoy te voy a decir lo que tenés que hacer, te voy a indicar el camino, lo que quiero, lo que busco. Dije basta, estoy calma, no quiero precipitarme.
Tomé un té de tilo antes de hablar con vos, te lo dije, lo nuestro SE ACABÓ. Si no te gusta oírlo, nadie va a obligarte. Hoy vos con tu soledad, y yo con la mía. Hoy no hablás, solo vas a escuchar mis palabras podridas.

jeudi, mai 19, 2005

A palabras calmas, oídos arrepentidos

Ella suplicaba, él no se burlaba… y tampoco era gentil.
A palabras calmas, oidos arrepentidos.
¿Y qué hay?, ¿Qué hay si mañana te das cuenta que no soy la persona indicada para vos?. No hay nada, no queda nada. Vas a darte cuenta del tiempo que perdiste, y no tengo yo la culpa, no sé si es que hay culpables. Hay sombras, sombras de personas que caminan por veredas infestadas con residuos fecales. Hay imágenes y papelitos escritos. Tengo un envoltorio de caramelo en el bolsillo de mi saco. Aún no entra en mi cabeza cómo es que llegó aquí.
Si tenés en mente volver, te ruego que me avises, no quiero estar presente para ver otra vez tu cara apestada de palabras descorteses. No quiero estar aquí para el momento en que estalle tu podrido cuerpo; cuando los gusanos se empalaguen con tu sangre y te dejen. También voy a dejarte yo algún día. Cuando me empalagues con tu horrible caramelo de dulce de leche. De esos que no me gustan y nunca me gustarán.
Ya lo sé, no me vas a decir cuando te canses, sólo vas a procurar alejarme de vos haciéndome sentir que todo es culpa mía. Ya lo sé, vas a hacer que tu desamor parezca mi desencanto. Y no me voy a dar cuenta, lo sé. Y voy a irme lejos, donde nadie me vea. Voy a romper mi cabeza contra esa pared una y otra vez y voy a pensar porqué porqué porqué.
Tengo bien presente que mientras tanto, vas a seguir fundiéndote y durmiéndote en mi regazo, buscando lo que no encontraste en otras almas. Sabiendo bien por dentro que algún día me vas a dejar.

Uno menos

Y ahí está, la hija de mil putas. La echaron de su casa y vino a buscar asilo político a la mía, bah! Directamente se instaló en la mía.
Ahí está la hija de puta, cogiéndose como un animal a mi hermana, a mi primo. Tiene un miembro tan grande que se podría coger a tu familia entera también. Tiene una cavidad tan grande y oscura, que medio país podría perderse en ella. ¿No te dije?, si es una hija de puta.
Son todas iguales. Parece que las fabricaron en serie, nunca falla. Te juro que no conozco una que discrepe de la otra. Es más, estoy tan convencido de que son todas iguales que podría apostártelo.
Un gusano que se retuerce en tu cama, que te seduce, te usa y te arrastra a la cornisa. Ahí, justo ahí donde morirte o seguir vivo te da realmente lo mismo. Si, ahí te dije, donde ella decide.
.E
...S
.....T
.......A
.........S
...........-
.............A
...............H
.................I
...................?
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Uno menos

Panchikiosco

Nadie nace sabiendo sobre qué va a terminar parado un segundo antes de morir.

¿Nací en una generación de gente idiota o es que soy demasiado idiota para lo que se viene?
Vivimos en un mundo gris, en una nube negra de mierdas, de cosas que pasan en la oscura verdad oculta. Y nadie entiende de nada. Nadie quiere saber nada. A simple vista estamos bien… ¿O es que sólo estamos conformes?.
Creo que esa es la palabra indicada. El conformismo no sólo nos asecha, sino que ya nos ha invadido con sus estrepitosos gritos de desesperación.
La cabeza del tigre rodó cuesta abajo desde mi cama. Un sueño maldito que no te va a dejar en paz, del que no te librás. Y sostené con fuerza tu espada, tu espada de sueños frustrados. Y luchá con ella.

Desde el futuro

Una lona oscura. Bolitas de fibra sintética que simulan ser algodón pasando de vez en cuando. Me suena familiar, de lo familiar que trae un sabor añejo en la boca.
Una vaga imagen se posa en mi retina. Me asusta. Una especie de shock eléctrico de 40 kilowats de potencia recorre mi espalda. Tengo miedo. Miedo de verdad. Saberme inmortal me hizo olvidar lo que es el miedo. Pero esto sobre mi cabeza me asusta.

¿Cuánto de verdad hay en esos decires que afirman que en un futuro próximo no vamos a reconocer siquiera el cielo? ¿Y es que la gente ya está olvidando las cosas buenas que nos trajo este planeta?¿Qué será, qué será?... Será lo que será.

Bola de estruendo

Bola de estruendo.
Las cosas se están saliendo de control. La esfera cósmica que nos rodea gira y gira sin parar. Somos masa, masa a punto de ebullir.
Hoy no, no te podés escabullir. Ni hoy ni mañana. Ni ahora. Somos masa a punto de estallar, en cualquier momento. En cualquier lugar.
La esfera cósmica paró un momento, detrás del monte para hacer pis. Para que nadie la vea se escondió detrás de un árbol. ¿Y a quién le importa?
Bueno, pensándolo bien, quisiera hoy saber por dónde es que lo hace.

De lo que hay en mi placard

Y tenés una vida. Una vida tan patética, tan ordinaria, tan irreproducible que me dan ganas de vomitar. Tenés una vida de mierda, miserable, pedigüeña. Una vida que trae deseos de llorar, una vida de porquería, una cagada legítima, de esas que deberían ser condenadas ante un juez.
Pero sin embargo, vos andás por ahí con tu vida de mierda, con tu vida asquerosa. Y andás, andás con esa cara de felicidad que me hace antojar escupirte. Andás con ese paso apresurado, como si algo te tuviese ocupado. Y es así como andás con esa vida de mierda, que es tan de mierda que aburre, que no te ocupa en nada, que no te hace feliz… ni infeliz, una vida que no hace NADA. Y no estás ocupado, porque tu vida es una porquería, y es tan porquería que tenés que disimular lo que no sos, lo que no hacés, lo que no sabés. ¡Al carajo!... Si vos no sabés nada de nada.
Una legítima inmundicia tu vida, tan inmunda y putrefacta que preferiría comer mi propia caca antes que acercarme. A tu cuerpo, a tu alma. ¿Tenés aura? Porque si tenés aura, seguro que es marrón y larga humito verde; y seguro que hay moscas que dan vueltas a su alrededor. Pero seguro que no, bah! No, no tenés aura. ¡Qué vas a tener aura vos!, sería un desperdicio.
…………………………………………………………………………………………….
Y así entendí que es basto mirar para adentro, revolver nuestras entrañas, hurgar nuestros intestinos para dar con ella… la maldita verdad; la que tarde o temprano aparece, la hija de puta que no sabe esconderse. La mal concebida verdad, la lastimosa verdad con la que cada uno de nosotros despertamos cada día, la que llevamos adentro como un feto.
Ahí estaba mi verdad, ahí estaba, jodiéndome la vida, haciéndola de mierda, miserable, patética, ordinaria, irreproducible, vomitiva, pedigüeña.
“Doble Nelson” – me dijo mi conciencia. “¡Claro!, como si la lucha entre uno y su verdad fuese tan fácil con una partida de Mortal Kombat” - pensé.
Y al final, de algo sirvieron horas frente al televisor consumiendo videojuegos. Parece que mi verdad era un poco inculta, y no entendía de trucos. Le hice la Doble Nelson y la guardé en el placard.

lundi, mai 16, 2005

Tal vez puedo mentirte

Tal vez puedo mentirte...tal vez no

Tengo un gusto extraño en la boca, sabe a cigarro, sabe a nostalgia, sabe a algo, seguramente.
Malos augurios, no sé de qué se trata. En ocasiones siento que las cosas van a tornarse de color negro en cualquier momento. Por lo general así sucede. [Por lo general, lo cual no quiere decir que siempre suceda, ok?]
Ok, entiendo, comprendo, escuché con atención tus palabras, basta. No repitas, no insultes, no me levantes la voz, no me grites.
No me grites o te grito. Si me gritás, te vas.
Te fuiste.
Corrí atrás tuyo como una gacela. Pensé que el aire de mis pulmones iba a salirse por mis poros, pensé que me moría.
Tal vez, tal vez he muerto y no me di cuenta, y no te diste cuenta. Tal vez estamos muertos y no queremos aceptarlo. ¡Qué tema ese!, ¿No?. Morir, o no morir, esa es la cuestión. ¿Porqué Shakespeare no habló de ese dilema directamente y dio tantas vueltas jugando con el amor y la muerte, los imposibles?
Conocí un chico que hace decálogos, tiene su rincón también [www.eldecalogodiario.blogspot.com].
Tiene un corazón también, y dos piernas, dos brazos, unos labios de rodocrosita, una piel de marfil y pies de caminante. También tiene sueños, y nostalgias. Tiene gusto a cigarrillo en la boca, tiene olor a paz y voz de miel.
En cambio yo.
Tengo miedo de morir, tengo miedo de vivir. Más miedo a los muertos que a los vivos y más mañanas frías con café con leche, que tardes de mate cocido. Tengo dos manos, diez dedos, uñas roidas por la tímida impresión que me causa la vida. Tengo un corazón, y mi rincón de cosas viejas. Tengo un baúl que compré en San Telmo, lleno de juegos que nunca más voy a jugar. Tengo un hermano, un sol, y dos padres, una luna.
Tengo lluvia y tengo nieve, tengo frío. Tengo una frazada de lana negra y roja que me encanta. Tengo una almohada que me cuenta cuentos para que duerma bien.
Y sin embargo a veces, creo no tener nada.

mercredi, mai 04, 2005

Tentempié

Solo un tentempié...
Detenete, sostené en el aire el instante en que respirás: inhala, exhala}* bis infinito positivo.
Detenete, pensá cómo se estiran tus tejidos en el instante en que das ese paso: derecha, izquierda}* bis infinito positivo permisivo.
Detenéte, revisá en tu cerebro lo que vas a decir: lo digo, no lo digo}* bis infinito positivo permisivio con condición de poseer la mielina necesaria para realizar la acción.

Pequeñas cosas, partamos desde esa base. Partamos desde donde todo surge; de lo específico a lo general. Empezemos por esas cosas que a la vista de los ignorantes, parecen insignificantes; y aprendamos a usarlas, a disfrutarlas, a repetirlas.

Pequeñas cosas, pequeñas cosas como tentempiés de la vida; como tentequietos que van y vuelven y cuando caen, vuelven a levantarse. Tentequietos, pero siempre en movimiento. Tentempiés, dulces, salados, amargos y agridulces; como quieras, tentempiés. Pequeñas cosas que significan.

Vamos de lo específico a lo general. Según la regla de la adición la sumatoria de lo que cada una de estas pequeñás cosas significan, nos da como resultado el verdadero sentido.

¿El verdadero sentido de qué?
- - ERROR - -
There's no answer for this question. You must look for the meanings of simple things and take your own conclutions.

mardi, mars 22, 2005

Sin nombre... ni estrategia.

Miro ambas direcciones, lo intento. Observo de nuevo. Y me acerco, y atino a hacerlo. Me detengo.
Debo ser cuidadosa, lo sé.
Me siento, cruzo mis piernas, busco la estrategia.

Poema circular Poema

Si me buscaste, me miraste,
te fijaste, analizaste.
Me encontraste.

En contraste,
me odiaste y maltrataste.
Te callaste.

Perdonaste, disculpaste te,
me pensaste, lo soñaste.
Me abrazaste.

Lo supiste, me dijiste,
sonreíste y lloraste.
Me amaste.

Lo tocaste, lo incitaste,
apretaste, tironeaste.
Y llegaste.

Caminaste, tropezaste,
te lastimaste, levantaste te.
Lo lograste.

Olvidaste, escribiste,
fotografiaste, manoseaste.
Un pensamiento abandonaste.

Recordaste, me buscaste,
te miré, me fijé, analicé.
Te encontré.

En contraste,
te odié y maltraté.
Me callé.

Perdoné, disculpé me,
te pensé, te soñé.
Te abracé.

Lo supe, te lo dije,
sonreí y lloré.
Te amé.

Lo toqué, lo incité,
apreté, tironeé.
Y llegué.

Caminé, tropecé,
me lastimé, levanté me.
Lo logré.

Olvidé, escribí,
fotografié, manoseé.
Un pensamiento abandoné.

samedi, mars 19, 2005

La memme choise

Me dije: "superalo, superate, superatis, superhabis, super héroe, superquicl, suprabond, supermercado, super... man. O super woman."
Respondió: "SUPER! megasuper, megatlón, mecachis, me canso, m'allegre!."
Y fue mi última conversación con un loco.

jeudi, mars 10, 2005

NO TE ESTANQUES

When things go wrong, as they sometimes will
when the road you're trudging seems all up hill
when the funds are low, and the debts are high,
and you want to smile, but you have to sigh,
when care is pressing you down a bitrest if you must,
but DON'T YOU QUIT.

Life is strange with its twists and turns,
as everyone of us sometimes learns,
and many a failure turns about,
when he might have won had he stuck it out,
don't give up though the pace seems slow,
you may succeed with another blow.
Success is failure turned inside out.
The silver tint of the clouds of doubt.
And you can't tell how close you are,
it may be near when it seems so far.
So stick to the fight when you are hardest hit.
It's when things seem worst that you MUST NOT QUIT !

vendredi, février 11, 2005

La esquina de Lorenzo

Llegando a la esquina, Lorenzo encontró una caja llena de maravillas.



Quiero tu ropa interior secándose, colgada del grifo de la bañera; quiero despertar temprano cada mañana para ver esa angelical cara que ponés cuando dormís; quiero tu largo pelo azabache rozándome la piel mientras dormimos; quiero tus piernas cruzándose bajo la mesa del desayunador; tus anillos sobre la mesa de luz; y el olor de tu piel por toda la casa..."
La vi por primera vez cuando tenía quince años.
Cuando le propuse matrimonio, estaba con el romanticismo a flor de piel... enamorado, hasta las manos [dirán por ahí].
Hace más de veinte años que estamos compartiendo el mismo techo; hace más de veinte años que tengo su ropa interior secándose en el grifo de la bañera; hace más de veinte años que despierto temprano para contemplar su cara mientras duerme; vi su pelo azabache volverse blanco, y aún rozarme como seda mientras duermo; hace más de veinte años que veo cada mañana, sus piernas cruzarse bajo la mesa del desayunador; sus anillos sobre la mesa de luz; y el olor de su piel... es el olor de la casa. Y aunque al agitar el mantel sobre el que almorzamos, la piel de sus brazos cuelgue cual gelatina en una bolsa, mi corazón palpita como hace veinte años cuando hacemos el amor, cuando nos besamos, cuando llego a casa después del trabajo.
Entonces, señores si, el amor existe, y perdura, y dura...
Pero eso no es todo, hay mucho más... Se los contaré en breve. Hasta la próxima.

Lorenzo.

mardi, février 01, 2005

Triste episodio de regreso

Un susurro en el oído, una lágrima que cae sobre la mejilla rosada, un "te amo" en la mano y 3.050 malditos kilómetros que separan, que lastiman, que dividen, que alejan y que duelen.
Un día... de mierda.
Llegué con 20 minutos de demora, por viajar en A.A.A.A. (Léase, Aerolineas Argentinas, lo alejan, lo lastiman!). Tenía la ilusión de subir a ese armatoste con alas que me conduciría al furtivo destino indigno de mencionar, con ánimos de leer las últimas cuarenta páginas de un libro de Stephen King, "Mientras escribo" [El cual descansa a mi lado en estos momentos]; sin embargo, todas mis ilusiones cayeron en picada los 9.675km que separaban el avión al momento de su velocidad crucero, del suelo. Un tipo, el director del Museo del Fin del Mundo, creo, no tuvo mejor idea que pasar las dos horas siguientes al horripilante y monstruoso alimento (supuesta cena) que A.A.A.A. con mucho amor, preparó para sus pasajeros; hablando a los gritos con las personas que se encontraban en el asiento delantero al mío. Pese a estar muy cómoda por haber viajado ocupando dos asientos (ya que el que se encontraba a mi lado no tenía dueño), este individuo sordo, arrogante, viejo y ROMPE PACIENCIA, me bajó la comodidad, la poca paciencia que tengo al suelo, en picada, junto a mis ilusiones. Mientras leía un poco el libro [por cierto, tuve que leer 3 veces cada párrafo por que sus gritos me hacían desconcentrar], llegué hasta a pensar en escribir un largo y retorcido cuento que, con algunos agregados ficticios, contaran el episodio con el fastidioso sujeto.
Llegué a Buenos Aires, con algunos sobresaltos por exceso de movimiento en el avión; y como todos los 'fucking' remises tenían demora de no menos de 25 minutos, di un par de vueltas con mi valija y mis once kilos de sobrepeso por el aeropuerto, hasta que, aunque desconfiada, subí a un taxi que me llevó hasta mi casa.
Llegué al departamento, desarmé un bolso, prendí la tele, hice la cama, me acosté, apagué la tele y me dormí al instante.
Hoy me levanté a las 11:30, noté que había olvidado la llave del candado con el que había cerrado la otra valija, por lo que, aún sigue la muy conchuda tirada en el piso sin poder yo abrirla y acceder a las cosas que se encuentran en su interior y que, dicho y sea de paso, ME PERTENECEN. [supongo que mañana tendré que ir con el valijón hasta una cerrajería para que corten el candado, very fastidioso].
Además, fui al supermercado, y encontré que los precios aumentaron de sobremanera. Al regresar al departamento me encontré con mi portero que amablemente me informó que... ME CORTARON EL GAS!, por tener una factura del año 325 antes de Cristo impaga. "Roñosos de Metrogas, metanse el medidor en el culo" - pensé. Pero después intenté llamar a sus teléfonos para que me restituyan el servicio, sin respuesta alguna.
Luego arreglé mis clases de Matemática I con un profesor particular, de aquí al viernes, y el lunes próximo, de 14hs a 16hs.
Más tarde, a las 18.15 precisamente, salí del departamento con ansias de viajar hacia la facultad para comenzar a recursar Contabilidad I. Santa Fé estaba cortada, el colectivo se desvió, llegué tarde a la facultad, me indicaron mal el aula; hasta que encontré un chico en mi misma situación, así que caminamos perdidos por la facultad un rato, hasta que dimos con el aula. No le pregunté su nombre, entramos, y me senté en el primer lugar vacío que encontré. Durante la clase hablé un poco con dos chicas que estaban sentadas al lado mío, pero nada muy interesante.
A las 22.02 (según mi boleto de la línea 39 de colectivos), emprendí el viaje de regreso a casa. Llamé a un amigo que cumple años, llamé a mi viejo. Éste último no tuvo mejor idea que hablarme de problemas, y me dejó llorando así que le corté el teléfono y me fui a comer afuera. No había comido nada en todo el día. Fui a DUERO, el resto-confi-lugar que está en Pueyrredón y Santa Fé, llevé conmigo el libro arriba mencionado, pedí ñoquis de espinaca con estofado de pollo, una pepsi, y emprendí la lectura. Comí un poco, mucho menos de lo que tenía esperado, tomé un café y conversé largo rato con Juan José, el mozo. Podría decir que me hice "amiga" del mozo, y me dijo que cualquier cosa que necesitara que le avise, muy copado el tipo; creo que mañana voy a cenar nuevamente ahí. Tenía ganas de conversar.
Page copy protected against web site content infringement by Copyscape