Un beso francés de romance clásico; un beso francés impulsivo, robado; un beso francés en Buenos Aires, o en Ushuaia; un beso francés que descubre el horror del amor; y mata fantasmas que no quieren irse; y recibe otros que van a quedarse. Ese que se pierde en el bosque, y detrás de la oreja de cualquier nube. El que roza los labios y la piel, y fertiliza el territorio haciéndolo suyo. Haciéndolo húmedo.
mercredi, novembre 09, 2005
De la A a la Z
Bien
Concebidas
Disfrutan
Escuchar
Funciones
Gratuitas.
Hipnosis
Inconciente.
Jugoso
Kilogramo.
La
Muchedumbre
Nota
Ñoquis
Ocultándose.
Pájaros
Que
Ríen
Sobre
Tejados
Usados,
Viejos.
Walter,
Xilófono
Ya
Zapatea.
lundi, novembre 07, 2005
Olor a calle
. [Evitando "malos olores"]Basura húmea sobre la vereda. Es ese olor a sardina ahumada en descomposición.
Se me revuelve el estómago de solo pensarlo.
Cosas feas que pasan en un entorno pequeño. No dentro del hogar, procuro mantener las cosas limpias, ordenadas y en su sitio; sino fuera del mismo. Afuera, más precisamente.
El olor a esa gente que no se baña hace varios meses; esa gente de pelo pegoteado y lleno de tierra; esa gente de piel roída por la otra gente que camina y no los mira.
Buenos Aires es un lugar extraño, muy. Hay gente que vista a los ojos de otros parecen un adoquín viejo; uno más en San Telmo. Hay gente que corre bien vestida, hay millones de maletines que los acompañan. Hay gente muerta en vida, hay vivos que deberían estar muertos. Buenos Aires es un mundo.
Aparte.
Suena un piano... vino Fito, es lindo escribir cuando él canta y toca su piano.
dimanche, novembre 06, 2005
Fiebre de sábado en cama por la noche
Me pregunto, ¿Hasta dónde se puede ir?, ¿Cuáles son los límites?.
La gente está loca.
Una chica bailaba en el centro de la pista con Cocó. Una noche de luces, cigarrillos y vibraciones musicales. Una locura.
Lo sé, no suena tan descabellado si lo digo al pasar. Fue solo un detalle, pero... también fue el centro.
Adentro, hacía frío. Afuera un tibio trozo de carne esperaba. Tibio, calentando una cama.
Sábanas limpias tendrá, con olor a otoño; ese olor que tienen las hojas cuando caen. Rico olor. Linda espera.
El sonido de un aparato le atravesó la cabeza de lado a lado. Él sonreía.
Me disgustan sus zapatos. Digo, eso sí es un detalle. Porque claro, de todas maneras iba a sacárselos antes de entrar en la cama.
"Ya sé"- dijo- "Cuando me acueste no dormiré". El sueño se le esfuma con el humo del último cigarrillo antes de dormir. Antes de morir.
Ahora que lo menciono, quiero morir durmiendo y no darme cuenta de lo que sucede. La muerte es un tema raro, de esos que trato de obviar para procurar un buen descanso; pero tan inevitable es... TAN, inevitable.
samedi, novembre 05, 2005
Torta de vegetales, no tarta
No son frágiles... ni débiles. Son.
El recuerdo no es real. Se parte.
A parte, ja. Se ríe. A parte, corta el pan, no lo parte.
En cambio, trocó harina.
Puso huevos.
Partió.
Antes
No, sin números de por medio, sin documento ni identificación alguna. Sin nada. Pelados. En piel. Desnudos.
Libertad dentro de los parámetros permitidos por el depósito. Libertad luego concebida como algo cuasi-cósmico, al nacer.
Recuerdo la canción que pasaban en el hospital el día que nací. Si, ya lo he dicho; lo repito, lo recuerdo. El instante en que perdí mi libertad, el instante en que la conseguí.
mercredi, novembre 02, 2005
Más mierda.
samedi, octobre 29, 2005
Mierda
Un beso salado de papas fritas.
La lengua descubre carne fresca, nueva.
Él orinó desde la ventana.
Vi caer la tarde, vi la primer estrella asomarse.
Febrero:
Piel desnuda.
Dedos que la recorren.
Marzo:
El azúcar se quemó y se volvió caramelo.
Empalaga. Basta.
Abril:
Besos de azúcar no más.
Tengo acidez.
Mayo:
Recuerdo la canción que pasaban en el hospital el día que nací.
Subo, bajo y doy vueltas... me caigo, me quemo.
Un beso de sal sanador llegó.
Junio:
Tengo acidez.
Julio:
Tiré una pluma en la bañera.
Tendré un baño de inmersión... con SAL.
Agosto:
No todo lo salado sala.
Septiembre:
La luz me encandila, el polen me da alergia.
"Pasame una carilina".
Octubre:
Los muertos se levantan de sus tumbas para ir a festejar Haloween.
Una tela blanca, un vestido de gasa tal vez. Lo mejor para la ocasión.
Noviembre:
Todos corremos desnudos por Plaza Francia. Anuncian que hay una ola de neoliberalismo. Neoliberalismo indiscriminado.
Diciembre:
RCP a una nube. El sol llora. La gente... ¡Oh Dios, la gente!
Me voy, olvidé abrirles la puerta para salir.
Enero:
La farolera tropezó. No hay luz.
vendredi, octobre 28, 2005
Si y No
Que me toquen el pelo
Dormir
Caminar bajo el sol
Escribir
Cocinar
Comer helado
Abrazos
Piernas
El delirio místico bien concebido
El dulce de leche
Frutillas maseradas con crema chantillí
Leer
Beber con moderación
La comedia
Tita Merello
Olmedo
Cantar
Hablar
El silencio
La música
La nieve
Los cereales
Las empanadas
Sonrisas
Cosas lindas
Recibir cartas
Estar despeinada
Comer chicles
Bailar hasta que salga el sol
El pelo largo
Correr desnuda
Usar medias
Ushuaia
París
La radio
"Le petit prince", de Antoine De Saint-Exupery

NO
El delirio místico mal concebido
Los gritos
El timbre temprano
Hablar por teléfono cuando no tengo ganas
Tener hambre
Correr
Ir al dentista
Fumar (voy a dejar de)
No poder escribir
El mondongo y las bananas
Ir al supermercado
Pagar las cuentas
El fanatismo
Esas cosas que odio
No beber con moderación
Dormir tanto
Estar tanto despierta
Los productos light/diet
Las agujas
La sangre
Peinarme
Ir a la peluquería
La heladera vacía
Los productos congelados
El calor
Viajar en subte
Piojos
Usar perfume
Maquillarme
La histeria
dimanche, octobre 23, 2005
mercredi, octobre 19, 2005
Sous une peau de quelqu'un semaine
La mano izquierda sobre el quiebre de su cintura.
Martes:
El codo del amante en su axila.
Miércoles:
Chicle pegado en su pelo revuelto.
Jueves:
Baba seca en un hombro.
Viernes:
Un hombre salta del décimo noveno piso.
Sábado:
Puré de sangre lunar.
Domingo:
Mocos de llanto en un pañuelo viejo.
dimanche, octobre 16, 2005
Más allá
El cielo se abre y entre las grietas un cable negro baja. Un cable grueso, negro. Se acerca a mi cabeza y descarga una energía ambivalente, dispersa de todo mal… y de todo acto de bondad.Entro en un estado de desconcierto total, de desilusión e ilusión, de paciencia y paz, de desenfreno y calma.
Revuelvo mis bolsillos y no encuentro más que un enchufe que conecta mis pulmones a mi corazón.
El shock es fuerte, no creo tolerarlo, desconecto mis pulmones. Tal vez dejando de respirar el dolor cese.
Una y otra vez, una y otra más. Las descargas del cable negro son cada vez más fuertes. Siento maldad pura proveniente de ese cable, siento que desde el cielo una fuerza desconcertante me impide ver, me impide ser y dejarme ir.
Intento desconectando el enchufe del corazón. Supongo que es gracias a él que sigo viva. Mi cuerpo sigue luchando por vivir, aunque mis pulmones estén muriendo.
Miro fijo al cielo, a la grieta desde donde nace ese maldito cable; miro como no ha de mirarse fijo al sol, como no se debe observar a dos extraños haciendo el amor. Mis párpados se besan apasionadamente, saben que nunca serán separados, saben que nacieron juntos, para morir juntos. Y es el momento, y se besan como en el fin de una película. Y todo acaba.
La vida se me escapó de los bolsillos y sin ánimos busqué en la sombra del propio mal. Desconecté mi alma y mi cuerpo, y me encontré más allá. Mañana, más acá.
lundi, octobre 10, 2005
CAFÉ AMARGO - s'il vous plaît
y siente algunas gotas de miel
que recorren su boca
y que la vuelven loca.
Cierra sus ojos despierta
la lluvia toca su puerta.
En su ventana la orilla
espía de su alma dormida.
Y sueña despierta,
la lluvia en la puerta.
La miel en su boca,
el café la vuelve loca.
Un chasquido en la cama,
otro entró por su ventana.
Apretó bien las manos
y la sangre corrió como arena en granos
. de café.
jeudi, octobre 06, 2005
CALIENTE
Tan lejos del mar y en verdad, tan lejos.
Agraciadamente lejos
Para no ahogarse.
Tan lejos del sol y a la vez tan cerca.
Lamentablemente tan cerca
Para quemarse.
Tan dentro del cuerpo.
Tanta sangre caliente
Para quemarse.
Nadando entre olas de sol.
Abrigándose en el mar.
Respirando sangre.
No hay aire, hay sangre.
No hay sol, hay sal.
No hay mar, hay vapor.
Se convirtió en una gota
De sangre
Caliente.
Y le echó sal,
Y no se quejó.
Y no le dolió.
Sangra fuerte,
Caliente.
Va el torrente hacia el mar.
Lluvia dorada, eso tendrá,
Lluvia de sol, sin noches de mar.
Mar de sangre.
Sal, sangre, sol.
Caliente ardor.
Descubrí el tesoro, en el fondo.
jeudi, septembre 29, 2005
Desesperada de algodón
Decidió volver a la ducha, hacer los mismos movimientos que recordaba haber hecho. Pensaba que si repetía todo al pie del recuerdo, hasta sus pensamientos, lograría recuperar su valioso tesoro; el que se evaporó con las gotas de agua que la toalla había secado.
Entró a la ducha con la ropa interior puesta, tal y como lo había hecho hacía media hora; abrió el agua y la dejo salir caliente al principio, para luego regularla a tibia. Enjuagó su pelo, se puso el shampoo, silbó bajo un tema de Páez y al llegar al estribillo... si, fue en ese momento en que se le había ocurrido la idea, fue en ese momento en que la musa decidió posarse en su mente y tomar la voz de su inconciente para decirle al oído algo que le daría pie a pensar la idea más brillante de su vida.
Pero no.
No hubo caso; intentó nuevamente desde el principio, entró a la ducha, el agua caliente, luego fría, el shampoo, la canción, y nada. Parecía la burla misma de esos ángeles misteriosos que nos regalan un poco de su alma para que nos inspiremos.
Ella quiso ser brillante, estaba segura de que si recordaba lo de esa noche en la ducha, sería una muchacha muy afortunada.
Al día siguiente se levantó de la cama y justo cuando estaba a dos centímetros de apoyar un pie en el suelo del baño, recordó que había olvidado desenchufar la radio antes de entrar a bañarse. Y es que estaba tan despreocupada escuchando a Páez, que olvidó el disco en el equipo y creyó haber estado silbando sola.
Toda su fastidio, a causa de la inspiración perdida, había sido solo producto del shock eléctrico que sufrió justo antes de empezar a silbar el estribillo.
Su madre la encontró tirada en la ducha tres días después. El agua ya se había evaporado y el disco de Páez no dejaba de girar. Los peritos médicos dijeron que había muerto de un paro cardíaco.
dimanche, septembre 25, 2005
La última temporada
Mis lágrimas tu balcón.
El cielo se fue nublando
y de momento todo aclaró.
Los ojos de un buen señor
me enseñaron a ver la luz
busqué detrás de tu oreja
y no encontré más que pus.
VERDE, VERDE, VERDE.
Como el pasto, como un árbol,
como el moho podrido en tu baño.
Como el corazón del difunto...
...y sus gusanos.
La última temporada se llevó el brillo del sol.
A cambio, me trajo flores en ramo.
A cambio, le di mi alma.
A cambio, me arrancó un mechón.
En cambio,
por las noches se aferró buscando el "stop", que le traiga por un rato la realidad anterior.
Una temporada más, una que ya pasó. Tres cuartos y bucanera, un wisky... o tal vez ron.
Tal vez mañana te cuente, del cuento que olvidé hoy.
Tal vez mañana me encuentre, sentada en un escalón.
No me preocupa si es arriba o abajo, no me preocupa mirar al sol.
La última temporada, a cambio, me traerá anis y vainilla; romero y albahaca; confite y turrón.
lundi, septembre 05, 2005
Báñate, por el amor de...SHAKESPEARE!
Romances de antaño que viajan desde las letras plasmadas hasta tu más recóndito rincón cerebral. Allí, donde el inconciente trabaja como un minero, allí se esconden los amores y desamores, el desencuentro y la felicidad del viento cuando roza tus mejillas.Leí sobre un amor, sobre una muerte y la triste imagen capturada en la retina del herido.
¿Puede alguien morir de amor?, ¿Existe la muerte por tristeza?... ¿O será simplemente este meloso texto que no me deja en paz?.
Quitaos vuestros sucios mensajes subliminales del inconciente... y bañaos... ¡Por el amor de Shakespeare!
mercredi, août 17, 2005
Dancing downtown...
mardi, août 09, 2005
lundi, août 08, 2005
Frío

La piel se me estira. El cuerpo helado, los pies escarchados y la mitad de mi cerebro congelados no es lo peor. Ni el calor excesivo es peor. Ni la lluvia de piedras, ni que el cielo se venga abajo.
El frío que te pega los dedos a todo lo que tocás, el frío que te hace doler la sangre, el frío polar, el frío invernal, el frío no es peor.
Peor es recuperar el calor y sentir que los huesos van a quebrarse. Peor es saber que nunca más vamos a conseguir nuevamente la temperatura de ayer. Peor es peor. No es mañana.
samedi, août 06, 2005
Conmigo
Un tampón a punto de dinamitarse y un discurso facho promoviendo una reelección. Sin comentarios, sin coincidencias. Tal vez antítesis o simplemente la paradójica imágen de un Buenos Aires que me recibe con fiaca de mañana pero mucho bochinche para acompañarme. No quiero terminar este texto lléndome por las ramas. El subte pasa, el sesenta vino, subí y me voy. Vámonos.
Ushuaia conmigo.