samedi, octobre 29, 2005

Mierda

Enero:
Un beso salado de papas fritas.
La lengua descubre carne fresca, nueva.
Él orinó desde la ventana.
Vi caer la tarde, vi la primer estrella asomarse.

Febrero:
Piel desnuda.
Dedos que la recorren.

Marzo:
El azúcar se quemó y se volvió caramelo.
Empalaga. Basta.

Abril:
Besos de azúcar no más.
Tengo acidez.

Mayo:
Recuerdo la canción que pasaban en el hospital el día que nací.
Subo, bajo y doy vueltas... me caigo, me quemo.
Un beso de sal sanador llegó.

Junio:
Tengo acidez.

Julio:
Tiré una pluma en la bañera.
Tendré un baño de inmersión... con SAL.

Agosto:
No todo lo salado sala.

Septiembre:
La luz me encandila, el polen me da alergia.
"Pasame una carilina".

Octubre:
Los muertos se levantan de sus tumbas para ir a festejar Haloween.
Una tela blanca, un vestido de gasa tal vez. Lo mejor para la ocasión.

Noviembre:
Todos corremos desnudos por Plaza Francia. Anuncian que hay una ola de neoliberalismo. Neoliberalismo indiscriminado.

Diciembre:
RCP a una nube. El sol llora. La gente... ¡Oh Dios, la gente!
Me voy, olvidé abrirles la puerta para salir.

Enero:
La farolera tropezó. No hay luz.

vendredi, octobre 28, 2005

Si y No

SI
Que me toquen el pelo
Dormir
Caminar bajo el sol
Escribir
Cocinar
Comer helado
Abrazos
Piernas
El delirio místico bien concebido
El dulce de leche
Frutillas maseradas con crema chantillí
Leer
Beber con moderación
La comedia
Tita Merello
Olmedo
Cantar
Hablar
El silencio
La música
La nieve
Los cereales
Las empanadas
Sonrisas
Cosas lindas
Recibir cartas
Estar despeinada
Comer chicles
Bailar hasta que salga el sol
El pelo largo
Correr desnuda
Usar medias
Ushuaia
París
La radio
"Le petit prince", de Antoine De Saint-Exupery


NO
El delirio místico mal concebido
Los gritos
El timbre temprano
Hablar por teléfono cuando no tengo ganas
Tener hambre
Correr
Ir al dentista
Fumar (voy a dejar de)
No poder escribir
El mondongo y las bananas
Ir al supermercado
Pagar las cuentas
El fanatismo
Esas cosas que odio
No beber con moderación
Dormir tanto
Estar tanto despierta
Los productos light/diet
Las agujas
La sangre
Peinarme
Ir a la peluquería
La heladera vacía
Los productos congelados
El calor
Viajar en subte
Piojos
Usar perfume
Maquillarme
La histeria

dimanche, octobre 23, 2005

Ojos de mar que saludan desde el cuarto de la luna. Desde el cuarto de la luna, donde el sol no llega. Donde el sol no llega, siempre es de noche. Siempre es de noche en la sombra de tu cuarto oscuro. En la sombra de tu cuarto oscuro me perdí. Me perdí lejos, y tanteando en la oscuridad encontré un cuarto, una luna, miel y mar.

mercredi, octobre 19, 2005

Sous une peau de quelqu'un semaine

Lunes:
La mano izquierda sobre el quiebre de su cintura.
Martes:
El codo del amante en su axila.
Miércoles:
Chicle pegado en su pelo revuelto.
Jueves:
Baba seca en un hombro.
Viernes:
Un hombre salta del décimo noveno piso.
Sábado:
Puré de sangre lunar.
Domingo:
Mocos de llanto en un pañuelo viejo.

dimanche, octobre 16, 2005

Más allá

El cielo se abre y entre las grietas un cable negro baja. Un cable grueso, negro. Se acerca a mi cabeza y descarga una energía ambivalente, dispersa de todo mal… y de todo acto de bondad.

Entro en un estado de desconcierto total, de desilusión e ilusión, de paciencia y paz, de desenfreno y calma.

Revuelvo mis bolsillos y no encuentro más que un enchufe que conecta mis pulmones a mi corazón.

El shock es fuerte, no creo tolerarlo, desconecto mis pulmones. Tal vez dejando de respirar el dolor cese.

Una y otra vez, una y otra más. Las descargas del cable negro son cada vez más fuertes. Siento maldad pura proveniente de ese cable, siento que desde el cielo una fuerza desconcertante me impide ver, me impide ser y dejarme ir.

Intento desconectando el enchufe del corazón. Supongo que es gracias a él que sigo viva. Mi cuerpo sigue luchando por vivir, aunque mis pulmones estén muriendo.

Miro fijo al cielo, a la grieta desde donde nace ese maldito cable; miro como no ha de mirarse fijo al sol, como no se debe observar a dos extraños haciendo el amor. Mis párpados se besan apasionadamente, saben que nunca serán separados, saben que nacieron juntos, para morir juntos. Y es el momento, y se besan como en el fin de una película. Y todo acaba.

La vida se me escapó de los bolsillos y sin ánimos busqué en la sombra del propio mal. Desconecté mi alma y mi cuerpo, y me encontré más allá. Mañana, más acá.

lundi, octobre 10, 2005

CAFÉ AMARGO - s'il vous plaît

Apaga un cigarrillo en el café,
y siente algunas gotas de miel
que recorren su boca
y que la vuelven loca.

Cierra sus ojos despierta
la lluvia toca su puerta.
En su ventana la orilla
espía de su alma dormida.

Y sueña despierta,
la lluvia en la puerta.
La miel en su boca,
el café la vuelve loca.

Un chasquido en la cama,
otro entró por su ventana.
Apretó bien las manos
y la sangre corrió como arena en granos


. de café.

jeudi, octobre 06, 2005

CALIENTE

Descubrí el tesoro.

Tan lejos del mar y en verdad, tan lejos.
Agraciadamente lejos
Para no ahogarse.

Tan lejos del sol y a la vez tan cerca.
Lamentablemente tan cerca
Para quemarse.

Tan dentro del cuerpo.
Tanta sangre caliente
Para quemarse.

Nadando entre olas de sol.
Abrigándose en el mar.
Respirando sangre.

No hay aire, hay sangre.
No hay sol, hay sal.
No hay mar, hay vapor.

Se convirtió en una gota
De sangre
Caliente.

Y le echó sal,
Y no se quejó.
Y no le dolió.

Sangra fuerte,
Caliente.

Va el torrente hacia el mar.
Lluvia dorada, eso tendrá,
Lluvia de sol, sin noches de mar.

Mar de sangre.
Sal, sangre, sol.
Caliente ardor.

Descubrí el tesoro, en el fondo.

jeudi, septembre 29, 2005

Desesperada de algodón

¿Dónde están mis hijos?

Estaba inspirada pero la idea se le voló con un sacudón de toalla de algodón en la cabeza, ese que tratando de secarle el pelo le arruinó la existencia. Era su mejor idea, la que iba a salvarle la vida; vendería millones y sin dudar, sería reconocida por el mundo entero. Tenía una idea, y sin embargo, no tenía más nada.
Decidió volver a la ducha, hacer los mismos movimientos que recordaba haber hecho. Pensaba que si repetía todo al pie del recuerdo, hasta sus pensamientos, lograría recuperar su valioso tesoro; el que se evaporó con las gotas de agua que la toalla había secado.
Entró a la ducha con la ropa interior puesta, tal y como lo había hecho hacía media hora; abrió el agua y la dejo salir caliente al principio, para luego regularla a tibia. Enjuagó su pelo, se puso el shampoo, silbó bajo un tema de Páez y al llegar al estribillo... si, fue en ese momento en que se le había ocurrido la idea, fue en ese momento en que la musa decidió posarse en su mente y tomar la voz de su inconciente para decirle al oído algo que le daría pie a pensar la idea más brillante de su vida.
Pero no.

No hubo caso; intentó nuevamente desde el principio, entró a la ducha, el agua caliente, luego fría, el shampoo, la canción, y nada. Parecía la burla misma de esos ángeles misteriosos que nos regalan un poco de su alma para que nos inspiremos.

Ella quiso ser brillante, estaba segura de que si recordaba lo de esa noche en la ducha, sería una muchacha muy afortunada.

Al día siguiente se levantó de la cama y justo cuando estaba a dos centímetros de apoyar un pie en el suelo del baño, recordó que había olvidado desenchufar la radio antes de entrar a bañarse. Y es que estaba tan despreocupada escuchando a Páez, que olvidó el disco en el equipo y creyó haber estado silbando sola.
Toda su fastidio, a causa de la inspiración perdida, había sido solo producto del shock eléctrico que sufrió justo antes de empezar a silbar el estribillo.

Su madre la encontró tirada en la ducha tres días después. El agua ya se había evaporado y el disco de Páez no dejaba de girar. Los peritos médicos dijeron que había muerto de un paro cardíaco.

dimanche, septembre 25, 2005

La última temporada

La lluvia mojó mis pies.
Mis lágrimas tu balcón.
El cielo se fue nublando
y de momento todo aclaró.

Los ojos de un buen señor
me enseñaron a ver la luz
busqué detrás de tu oreja
y no encontré más que pus.
VERDE, VERDE, VERDE.

Como el pasto, como un árbol,
como el moho podrido en tu baño.
Como el corazón del difunto...
...y sus gusanos.

La última temporada se llevó el brillo del sol.
A cambio, me trajo flores en ramo.
A cambio, le di mi alma.
A cambio, me arrancó un mechón.

En cambio,
por las noches se aferró buscando el "stop", que le traiga por un rato la realidad anterior.

Una temporada más, una que ya pasó. Tres cuartos y bucanera, un wisky... o tal vez ron.

Tal vez mañana te cuente, del cuento que olvidé hoy.
Tal vez mañana me encuentre, sentada en un escalón.
No me preocupa si es arriba o abajo, no me preocupa mirar al sol.
La última temporada, a cambio, me traerá anis y vainilla; romero y albahaca; confite y turrón.

lundi, septembre 05, 2005

Báñate, por el amor de...SHAKESPEARE!

Romances de antaño que viajan desde las letras plasmadas hasta tu más recóndito rincón cerebral. Allí, donde el inconciente trabaja como un minero, allí se esconden los amores y desamores, el desencuentro y la felicidad del viento cuando roza tus mejillas.
Leí sobre un amor, sobre una muerte y la triste imagen capturada en la retina del herido.
¿Puede alguien morir de amor?, ¿Existe la muerte por tristeza?... ¿O será simplemente este meloso texto que no me deja en paz?.
Quitaos vuestros sucios mensajes subliminales del inconciente... y bañaos... ¡Por el amor de Shakespeare!

mercredi, août 17, 2005

Dancing downtown...

Luna, luna, grande y chiquitita... media luna.

Feel good, feel sad, lonley or crashed. no da lugar para el despecho, la falta de concentración que habita mi pequeño universo. La luna hoy se sentó a mi lado, conversamos. Después del quinto café me prometió no estar en mí, no invadirme... ni morir.
Le pedí analogías y sonriente dijo "Si"; le pedí que me abrazara y en un crater me metí; la soñé (tal vez despierta) y con risas asentí: Luna lunera hermosa y Egea; el agua te falta y no así la calma. Despacio cerró mis ojos y para siempre dormí. Je t'aime... moi non plus canté bajo la lluvia y sin mojarme entendí que quien quiere, lo tiene; quien busca, lo encuentra; y quien ciego de sol se busca reflejado, termina mojado en su propio llanto.
Espero sentada, ella me acompaña. mi sombra, mi espada, mi escudo de lana. Espera conmigo, mi luna viajera [de noches en vela], mi luna danzante... ALEGRAME, Dante!

mardi, août 09, 2005

Aquella noche de invierno, fría, muy fría. Con ganas de que me den calor, que me hagan sentir calor. Ese calor que hacia mucho tiempo que no sentía. Esa sensación de plenitud, de goce, de satisfacción. Cuanto la anhelaba, la quería, la buscaba. Y finalmente llego, de la manera más extraña y menos pensada. Fue raro, lindo, divertido, impulsivo. Me gusto, lo disfrute. Todo fluyo. Nadie pensó, no hay que pensar. Solo hay que hacer. Es raro que esas palabras salgan de una persona tan racional. Soy de ese tipo de personas que piensa en las consecuencias que puede aparejar cada puta acción que una realiza. Pero entendí. No en esa noche, desde hace un tiempo que vaga por mi cabeza. No hay que dejarlo de lado, pero tampoco es necesario tenerlo tan presente. Hay que disfrutar, hay que vivir, hay que querer y también, lamentablemente, hay que sufrir. Es parte de nosotros.
[By Mercedes] Merci!

lundi, août 08, 2005

Frío




La piel se me estira. El cuerpo helado, los pies escarchados y la mitad de mi cerebro congelados no es lo peor. Ni el calor excesivo es peor. Ni la lluvia de piedras, ni que el cielo se venga abajo.
El frío que te pega los dedos a todo lo que tocás, el frío que te hace doler la sangre, el frío polar, el frío invernal, el frío no es peor.
Peor es recuperar el calor y sentir que los huesos van a quebrarse. Peor es saber que nunca más vamos a conseguir nuevamente la temperatura de ayer. Peor es peor. No es mañana.

samedi, août 06, 2005

Conmigo



Un tampón a punto de dinamitarse y un discurso facho promoviendo una reelección. Sin comentarios, sin coincidencias. Tal vez antítesis o simplemente la paradójica imágen de un Buenos Aires que me recibe con fiaca de mañana pero mucho bochinche para acompañarme. No quiero terminar este texto lléndome por las ramas. El subte pasa, el sesenta vino, subí y me voy. Vámonos.
Ushuaia conmigo.

mardi, juillet 12, 2005

Hoy sí puedo escribir




Hoy tengo sobre mi escritorio [a mi izquierda] un vaso rojo de poder, pasión y sangre, lleno de un verde radiactivo, un verde menta licor.
Hoy tengo sobre mi escritorio [a mi derecha] un azul pocillo de vidrio, ese azul que en una hora más rebalsará de cenizas, de palabras escritas que han nacido siamesas; después de un parto mental que no duele, no sangra, sólo quema, y hace que el escribiente sonría.
Hoy tengo en mis oídos el “ruido” que amo, el sonido de la música que gusto escuchar cuando estoy sola, y el silencio. Sentado un metro detrás de mí.
Hoy tengo un patchouli intenso en los pulmones, un incienso y un jazmín. Olor a vela derretida, olor a penumbras.
En mis dedos, estas suaves teclas de letras sucias, roídas por las huellas de su ama, que las ama. Con el alma.

Sentidos sintiendo, corazón latiendo, teclas tecleando. Palabras que salen, viajan con la vista y se plasman en la pantalla como si las manos fueran el cerebro en mi cuerpo. No pienso, dejo fluir, dejo ser, dejo serme. Y soy, así soy y estoy. Sentada frente a mi aliada, mi princesa partera que retiene mis hijos, mis hijas, mis siameses.

Éxtasis, todo el tiempo vivo el éxtasis. NO. Nadie está hablándote de drogas, de lo que te hablo (hoy), es del fluir de las palabras, te hablo de cuando escribo, de cuando el sonido ambiente, el adrede y el natural se unen; te hablo de cuando cruzo mis largas piernas (me tomé el trabajo de medirlas y orgullosa caminar mis noventa centímetros de piel y hueso, de mujer) frente a mi confesor; te hablo de cuando me hablo y no paro, y mis manos se mueven sobre las teclas sin pedir permiso al “jefe”.

Y te confieso, al final de cada parto, cuando ya miles de hijos salieron de mi mente, sonrío. Sonrío como una madre orgullosa de sus hijos, como una madre primeriza, como una jovencita inocente y desgraciada, como una zorra y como una bruja vil, malvada bruja.

Me detengo un segundo, tengo manos obedientes y bien disciplinadas. Canto alto el estribillo, ahí viene… sonrío porque escucho mi selección de la noche, sonrío porque sé que esto me hace bien. Sonrío, y estoy feliz.

Ahora, el primer cigarrillo. Lo prendo, lo dejo reposando en el azul vidrio. Rebobino la filmación del parto, la miro. Escucho y canto. Más alto. Más sonriente. Beso mi cigarro una vez más, lo dejo descansar un momento. Me distraigo mirando el humo.

A veces pienso que el humo es una gran galaxia, llena de seres pequeñísimos. Una galaxia en la que cien años luz pasan en un segundo terrestre. Y desaparece, y se extingue. Hasta el próximo cigarrillo. Cierro los ojos.

Junto mis piernas sobre la silla y mientras fumo, con los ojos cerrados, imagino cada escena de la canción que escucho. Estoy dispersa, tranquila y sonriente.

Recuerdo las noches en casa, años atrás (no muchos). Noches enteras pariendo palabras siamesas, teniendo hijos e hijas, escuchando mi ruido amado, oliendo a vela derretida, besando galaxias y cantando a gritos. Y bendigo la noche en que comencé a escribir.

lundi, juillet 11, 2005

Toque de queda

Con los cinco sentidos al filo, con el alma en el abismo, con las manos enredadas, con la luna a tus espaldas.


Una camisa holgada me hizo desplegar mis brazos hacia el abismo. Sensación despechada de idolatrada serenidad. Y liviandad. Tobillos flojos, el pelo revuelto, la piel sedosa, los dedos separados. Separada yo también, separada del suelo, sin cable a tierra, sin roce cansado de pies y piedras. Sin dolor, liviana y sonriente.

La humedad de un cuerpo de mujer me hizo perder la calma. Perderme con una camisa holgada pareció una buena idea, sentirme parte del aire, sentirme parte de todo y a la vez no sentir nada, eso es lo que elegí.

Buscaba siempre la vibra, lo que es inerte al olfato, lo que es insensible al tacto. Me reía tanto, me reía mucho. Soñé con la cara de un hombre que lloraba por mí. Soñé que lo rechazaba, esperando siempre un espécimen que jamás va a estar aquí. Desperté sonriendo y, sin embargo, volví a acostarme para seguir soñando.
No logro dar con tu voz, no logro encontrarme a mí misma en tus sueños. Y no logro unirme al suelo, tocar la tierra. Y soy feliz, de repente me doy cuenta que encontré lo que busqué por tanto tiempo. Solo quería ser feliz, ponerme mi camisa holgada y volar sobre el bosque, volar alrededor de mis sueños.

lundi, juillet 04, 2005

# # GRIPE # #

Gripe que te mata, gripe que te encama, gripe que te atrapa, no te suelta y te aplaca

Cama, jarabe, pastillas y un termómetro que marca temperaturas que dan dolor de cabeza.
Tos, gripe y cama.
Reposo... escribe dama, escribe y empuja tu alma al alba.

jeudi, juin 23, 2005

Nexo conector

Sos mi amor del fin del mundo, que me vuelve moribundo con tu piel Tierra del Fuego.



Cuando el cielo busca un gris tornasolado, y tus ojos brillan porque ven mis manos descalzas caminando por tu cuerpo; es en ese mismo instante cuando todo gira igual.
De un igual contra distinto nace una brutalidad, tan humana como el alma, como un puñado de sal. Del tamaño de un botón es el cariño que me falta, del color del arco iris el ardor que hay en mi cara.
Busco blanco, azul, un verde. Tengo rojo, corazón. Las palomas sobrevuelan y en el viento buscan sol. ¡Qué idiotez!, sabés muy bien de mi desagrado, sabés que no me caen bien. Si quisiera cantaría, pero no me siento bien.
Revisando mis bolsillos, di con una monedita. Fui al parque, compré maíz, y sentada, tarde entera, comprendí de la raíz que bajo la vereda quiere salir a la luz.
Hace poco y hace tanto, ¿Qué tiene Buenos Aires de mí? ¿Qué es el pueblo sin los pasos de una pequeña codorniz?.
Hay gaviotas, vuelan alto, busco atenta una lombriz. La fritura de mis manos no cree querer estar más allí. Y los sesos disimulan la picazón del frío, del agua, del viento. Y los árboles bailan, de reojo yo los vi.
Fui un momento. A solas con el mar salado, frío, asesino y hermoso. Condenado del sur, condenado de belleza. Frutos de primavera que se acercarán tan pronto que no te darás cuenta.
Y si el cielo, el que nos une, otra vez se pone gris, ya no me preocupo. Sé que va a hacer frío, sé que mis guantes van a estar escarchados en breve. Sé del bosque, sé del viento, de la nieve, las palomas, del blanco puro del suelo. Y las nubes, de un cielo que en algún lugar está uniéndome nuevamente a la raíz de ese árbol maltrecho que no conoce la danza del viento.

mercredi, juin 22, 2005

Hoy no

No te quiero buscar, porque no te quiero encontrar. Y si no te encuentro no me voy a poner mal [porque no voy a estar buscándote].
No voy a evitarte, sólo voy a esquivarte. No quiero lastimarte, ni tampoco lastimarme.
Tengo la piel cruda, caliente.
No quiero que vuelvas a ponerte esa corbata. Ya no me impresiona más tu estilo de hombre elegante. No me interesa que difames por ahí las cosas que te digo. No me interesa que las medias no te combinen con la corbata. Tu corbata es horrible, sabelo. Tu corbata es corbata de amargura, de perdición, de vicio y comezón.
Y aunque hoy me quieras contar los cuentos más perversos de la historia, no quiero escucharte. No puedo detenerme a pensar en tus patrañas, en tus mentiras, en tus metáforas absurdas con olor a bacalao. No tengo ya interés en remontarme a realidades inexistentes a bordo de tu barco de sueños no alcanzados. Se me acaba el tiempo, y la paciencia.

mardi, juin 07, 2005

No te invito

La tetera es de porcelana, pero no se ve... yo no sé por qué.



Con vos al fin del mundo. Y me pregunto, ¿Si del fin del mundo vengo, tengo que llevarte a mi casa?. Madre dijo una vez que no debo hablar con extraños; aunque debo admitir que lo he hecho en más de una oportunidad.
¿Seré castigada por alguien?... No lo creo.

¿Estamos invitados a tomar el té?
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