Anoche Cirilo acusó que mi foto en MSN era bizarra. Me defendí diciendo que la suya, de Chiche Gelblung abrazando un globo terráqueo, dejaba mucho que desear.
Después de muchos muchos años, a las cinco de la mañana me despertó una pesadilla. Nos estaban robando, nos cagaban a tiros a todos. Me desperté y estaba buscando en mi cintura el chumbo que, en mis sueños, tenía para defenderme. Obviamente no había más que sábanas.
Me levanté de la cama. La puerta del balcón estaba abierta y la cortina se movía por el viento. Parecía una película de terror. Junté coraje, cerré la ventana, bajé la persiana. Fui hasta el cuarto de mi hermano a ver si estaba bien. Él dormía despatarrado y feliz, sin imaginar siquiera la inmensidad de mi conmoción nocturna.
Nos estaban cagando a tiros para robarnos, y eran las cinco de la mañana.
A esa misma hora en la realidad, y deseando que sea un sueño, Chiche Gelblung se despertaba encañonado por unos rateros que se colaron en su casa mientras él dormía. Lo podrían haber cagado a tiros. Y podría haber sido una pesadilla.
Yo no sé qué pensará Cirilo de todo esto, pero para mi, si que es bizarro.




